newyorker:

A Cartoon of the Day, in honor of our Science Fiction issue. 

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A Cartoon of the Day, in honor of our Science Fiction issue

(Source: sumario)

Tags: Cuadrivio

We love you, Drunk Ted

(Source: ktishk)

last coke ever

Hace unos meses escribí que aún me quedan muchos últimos. Claro, los que me leyeron en esa ocasión sabrán que me refería a a M. y sus muchos finales, pero las líneas se leen diferentes con la distancia. Y, hablando de distancia, recuerdo que un día antes de mi cumpleaños dije que me sentía en un preludio. Me corrijo: no es un preludio. Quizá es un interludio, un sonido que me avisa que la parte final (¿de qué? No sé) se acerca.

Aún no sé por qué guardo registro de estos pensamientos. Dudo que más de tres personas lo lean: es una pausa, un momento de reflexión, donde los lectores pueden conocer un poco más del narrador. Quizá lo haga porque sé que pocos me leen, quizá lo hago porque sé que en algún punto regresaré aquí, quizá es mi forma de dejar constancia de momentos que no quiero que desaparezcan. Me conozco y sé que borro casi todo lo que hago. No quiero que suceda: me da miedo olvidar. 

Y así es como llegamos a mi situación de hace una semana. Quiero dejar el refresco, principalmente por salud. Si debo ser sincero, creo que realmente nunca me ha gustado tanto. Sólo la coca. Y sólo en ocasiones: con tacos, amigos. No soy una persona que lo consuma mucho, pero no me haría mal dejarlo. Llegué a la conclusión de que, aparte de hacer ejercicio, iba a eliminar el refresco. Tomé un último vaso, probablemente mientras veía el Santos-Monterrey y pensé que esa era una forma cobarde de abandonar el refresco. Ni siquiera era coca, sólo era un vaso de Lulu de mandarina (que ni me gusta).

De cualquier forma sabía que no era mi último último refresco. Sólo esperaba el momento adecuado para despedirme formalmente de él, de decir un “adiós” que suena más a “hasta luego”. No pensé que se diera tan pronto, en la terraza de un hotel donde ni siquiera debía estar. Pero así son las mejores cosas de la vida, creo. Uno sólo se levanta y decide hacer algo fuera de lo previsto. 

Días antes del evento en el hotel, recibí un un mensaje donde me decían que mi búsqueda por llenar vacíos era difícil, sin embargo debía intentar sentirme bien, sonreír, salirme del plan de vez en cuando. Imagino que el viernes fue así porque me sentía bien antes de llegar al hotel. Y lo hice porque no estaba solo, porque llegó un punto en que pensé que no sería olvidado. Right place, right time.

No platicaré cómo es que llegué al hotel, ni por qué. Pienso que, en realidad, no importa. Me habría gustado estar con las personas que me habían hecho el día, mas no importaba mucho. Estaba con I. e hicimos una antología con las historias de los últimos años. Y, fue ahí, con una vista peculiar, al atardecer de la ciudad, cuando me di cuenta que era momento de despedirme del refresco. 

Y me despedí de la coca: en ese interludio de día, en la azotea de un hotel que no volveré a pisar, con las emociones del día, con la determinación de llenar vacíos. Fue ahí que dejé el refresco. 

Sé que no durará por siempre. Me gustaría decir lo contrario, pero tengo muchos amigos fumadores y sé lo mucho que se pelean con sus hábitos. Regresaré un día a la coca, sí, y ese día, quiero creer, también será especial. 

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Such Great Heights - The Postal Service 

No. 
"Of course, I’d met a few girls before, but either their self-assurance made me feel gauche, or their nervousness compounded my own. There was, apparently, some secret masculine code, handed down from suave twenty-year-olds to tremulous eighteenyear-olds, which, once mastered, enabled you to ‘pick up’ girls and, in certain circumstances, ‘get off’ with them. But I never learnt or understood it, and probably still don’t. My ‘technique’ consisted in not having a technique; others, no doubt rightly, considered it ineptitude. Even the supposedly simple trail of like-a-drink-fancy-a-dance-walk-you-homehow-about-a-coffee? involved a bravado I was incapable of. I just hung around and tried to make interesting remarks while expecting to mess things up. I remember feeling sad through drink at a party in my first term, and when a passing girl asked sympathetically if I was OK, I found myself replying, ‘I think I’m a manic depressive,’ because at the time it felt more characterful than ‘I’m feeling a bit sad.’When she replied, ‘Not another,’ and moved swiftly on, I realised that, far from making myself stand out from the cheery crowd, I had attempted the world’s worst pick-up line."

— Julian Barnes, The Sense of an Ending.

la historia completa de mis fracasos amorosos.
 

No entiendo muchas cosas de esta adaptación de ‘The Great Gatsby’. Visualmente se ve increíble y creo que la música que se eligió para el trailer no me suena a que tiene la esencia de la película, pero, igual, ¿qué significa ‘esencia’? Se han hecho cosas más raras con Gatsby. 

Kafka y Schulz

Kafka y Schulz

Neil Gaiman responde:

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